
Me perdí en el rito y me olvidé del dogma*
Me olvidaron mis olmos añejos. Sentí pena por mi guarida hecha añicos. Caminé para alejar de mi tanta destrucción y me encontré vagando sin rumbo en un mundo que no era el mio. Mi mente quedó como un papel en blanco. Olvidé el atardecer y me perdí en la noche oscura, negra y sin luna.
Eludí un par de ojos que miraban mi diminuto e inservible cuerpo. Me peleé con la oscuridad y lanzé golpes al vacío. Y seguí viendo los ojos en medio de la nada. Hasta que te ví.
*dibujo de Marcelo Mayorga
