El fin de la hormiga atómica

miércoles, agosto 30, 2006

UNDERGROUND (última parte)

Lamentaciones

Quedé solo y cubierto de polvo y sudor. Se derrumbaron las teorías y envoltorios académicos que maquillaban las paredes de mi subterráneo.
El sol desapareció por once largos días y mi cara adquirió un funesto color grisáceo. Creo que entre el delirio y la sordera hasta llegué a quedar ciego y mudo.
La Biblioteca desapareció con cada uno de sus ejemplares únicos y perfectos. La belleza de las palabras yacía bajo los escombros y el agua densa y negra que corría como ríos por dentro del túnel.
Creo haber sentido una puntada mortal en mi corazón al ver las hojas despedazadas de "La guerra y la paz" de Tolstoi nadando por entre mis piernas sudorosas. Y aún más, creo que a partir de ese momento mis ojos se negaron a ver más destrucción y se cegaron secos y febriles.
Caminé tocando las paredes pegajosas y húmedas hasta sentir el olor a la gramila quemada y palpar las asperezas frías y duras del tronco del olmo añejo de la entrada de mi humillante y destruído túnel. Y mi alma se alejó de la paz...

domingo, agosto 20, 2006

Adelantándonos a las elecciones y leyendo algunos de los comentarios de este blog (como el que dice “LAS HORMIGAS AL PODER”), las hormigas que nos dedicamos a la política hemos decidido hacer un discurso para que ustedes humanos nos dejen de volcar veneno y vean lo transparente que somos, como luchamos por nuestra especie y que asegurarle que de esta manera llegaremos al poder.

TAN EXCELENTE COMO REAL
En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos.Sólo los necios pueden creer que no lucharemos contra la corrupción.Porque si hay algo seguro para nosotros es que la honestidad y la transparencia son fundamentales para alcanzar nuestros ideales.Demostraremos que es una gran estupidez creer quelas mafias seguirán formando parte del gobierno como en otros tiempos.Aseguramos sin resquicio de duda que la justicia social será el fin principal de nuestro accionar.Pese a eso, todavía hay idiotas que fantasean -o añoran- quese pueda seguir gobernando con las mañas de la vieja política.Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que se acaben las jubilaciones de privilegio y los negociados.No permitiremos de ningún modo quenuestros niños mueran de hambre.Cumpliremos nuestros propósitos aunquelos recursos económicos se hayan agotado. Ejerceremos el poder hasta queComprendan desde ahora queSomos la "nueva política".

(Convincente, ¿verdad? Este es nuestro discurso hormiguero... Ahora si disponen de un poco más de tiempo léanlo de abajo hacia arriba y encontraran su discurso, el discurso político que hacen los humanos. )

Atte la Hormiga Reina

Secretos de familia hormiga

Como soy única hormiga, no tengo hermano, mí hormiga mamá me lleva todas las tardes a lo de Hortito.
Vamos al Hormigueroclub, a jugar a la pelota porque nadar no se puede: hace frío y la pileta tiene agua podrida.
Mientras la hormiga de mi mamá se va al vestuario a ponerse los pantalones, Hortito empieza a hacerse el vivo y a caminar al borde de la pileta.
“No camines al borde de la pileta que te vas a caer y te vas a ahogar”, le digo yo.
Hortito me dice que desde que se nadar me hago la muy mandaparte, y que él si quiere va a caminar por el borde “y chupate esta mandarina nena”, así me dice.
“Mirá que voy y ye empujo”, le digo yo.
“No sos capaz”, me dice él.
“Sí soy capaz”, le digo yo.
“Cocorita”, me dice él.
Entonces a mí me agarra como una cosa, y voy y lo empujo.
Hortito se cae al agua y ahora sí que no voy a poder tomar la HormigoComunión, porque lo maté.

No lo maté, pero casi lo mato.
A mí también casi me matan: mí hormiga mamá.

Hortito no sale para arriba y yo empiezo a gritar. Y más grito cuando veo los anteojos de Hortito y a Hortito no lo veo. En eso viene mí mamá hormiga corriendo, y atrás de mí mamá hormiga otra hormigas, y todas se tiran, con el frío que hace, al agua podrida. Pero en la parte baja se tiran, y yo lo tire a Hortito a la parte honda. “Aquí, aquí”, grito yo. Y de lo mala que soy me tiento de la risa, igual que mi mamá hormiga cuando le agarran los nervios.
Al fin lo sacan chorreando, pobre Hortito. Y mi mamá hormiga, cuando ve que Hortito no se murió, en vez de ir al lado y hacerlo que vomite el agua podrida, se saca el zapato y empieza a correr por todo el Hormigueroclub, gritándome una mala palabra muy fea que no puedo repetir por lo de la HormigoComunión pero que empieza con “hija”. Y atrás de mi mamá hormiga corren las otras hormigas, para no dejar que mi mamá hormiga me mate. Y atrás de las otras hormigas, bien atrás, corre Hortito, que mucho no corre porque esta pesado por toda el agua que lleva adentro, y porque tanto no ve sin anteojos. Como no me alcanza, mi mamá hormiga se sienta en un banco y se pone a llorar. Y entonces los demás vienen y la consuelan y le dicen que las hormiguitas de ahora son unas desgraciadas y que la culpa la tienen las malditas historietas. Pero el que más la consuela a mi mamá hormiga es Hortito, que le dice “Beatriz (mi mamá hormiga se llama Beatriz) no le pegue a esa guacha de mierda (la guacha de mierda soy yo) que seguro lo hizo sin querer”.

Adaptación de “Secretos de familia” De Graciela B. Cabal

lunes, agosto 07, 2006

UNDERGROUND (Anteúltima parte)

PAZ, Rest In Peace.....?


El túnel oscureció mis ojos. Los sonidos amplificados retumbaban y presionaban los sentidos hasta ahogarlos. Perseguido y marcado por mi nombre, lo ataques comenzaron con violencia y sin pudor.
Por dentro podía sentir caer los escombros y retumbar cada centímetro de mi cuerpo endeble. Mi transpiración me ahogaba mientras pensaba ¡maldito el día en que me llamaron "atómica"!. Los dedos del mundo se levantaron en mi contra y señalaron mi rostro. Y la lluvia de bombas y misiles cayó torrecialmente sobre mi cuerpo.
Sospechado y acorralado, un ejército de malos pensamientos me aterrorizó y el miedo terminó por hundirme en mi túnel húmedo y oscuro.
Asomé mi cabeza y observé la destrucción que en plena mañana había convertido mi casa en un campo de batalla. En una intifada. En una cruda y violenta guerra que me tenía como blanco. Y negro y denso, el humo nos envolvió en una extraña trampa que nos recordó que la idea del complot era ahora una sangrienta herida en nuestro túnel de barro y tierra.