Secretos de familia hormiga
Como soy única hormiga, no tengo hermano, mí hormiga mamá me lleva todas las tardes a lo de Hortito.
Vamos al Hormigueroclub, a jugar a la pelota porque nadar no se puede: hace frío y la pileta tiene agua podrida.
Mientras la hormiga de mi mamá se va al vestuario a ponerse los pantalones, Hortito empieza a hacerse el vivo y a caminar al borde de la pileta.
“No camines al borde de la pileta que te vas a caer y te vas a ahogar”, le digo yo.
Hortito me dice que desde que se nadar me hago la muy mandaparte, y que él si quiere va a caminar por el borde “y chupate esta mandarina nena”, así me dice.
“Mirá que voy y ye empujo”, le digo yo.
“No sos capaz”, me dice él.
“Sí soy capaz”, le digo yo.
“Cocorita”, me dice él.
Entonces a mí me agarra como una cosa, y voy y lo empujo.
Hortito se cae al agua y ahora sí que no voy a poder tomar la HormigoComunión, porque lo maté.
No lo maté, pero casi lo mato.
A mí también casi me matan: mí hormiga mamá.
Hortito no sale para arriba y yo empiezo a gritar. Y más grito cuando veo los anteojos de Hortito y a Hortito no lo veo. En eso viene mí mamá hormiga corriendo, y atrás de mí mamá hormiga otra hormigas, y todas se tiran, con el frío que hace, al agua podrida. Pero en la parte baja se tiran, y yo lo tire a Hortito a la parte honda. “Aquí, aquí”, grito yo. Y de lo mala que soy me tiento de la risa, igual que mi mamá hormiga cuando le agarran los nervios.
Al fin lo sacan chorreando, pobre Hortito. Y mi mamá hormiga, cuando ve que Hortito no se murió, en vez de ir al lado y hacerlo que vomite el agua podrida, se saca el zapato y empieza a correr por todo el Hormigueroclub, gritándome una mala palabra muy fea que no puedo repetir por lo de la HormigoComunión pero que empieza con “hija”. Y atrás de mi mamá hormiga corren las otras hormigas, para no dejar que mi mamá hormiga me mate. Y atrás de las otras hormigas, bien atrás, corre Hortito, que mucho no corre porque esta pesado por toda el agua que lleva adentro, y porque tanto no ve sin anteojos. Como no me alcanza, mi mamá hormiga se sienta en un banco y se pone a llorar. Y entonces los demás vienen y la consuelan y le dicen que las hormiguitas de ahora son unas desgraciadas y que la culpa la tienen las malditas historietas. Pero el que más la consuela a mi mamá hormiga es Hortito, que le dice “Beatriz (mi mamá hormiga se llama Beatriz) no le pegue a esa guacha de mierda (la guacha de mierda soy yo) que seguro lo hizo sin querer”.
Adaptación de “Secretos de familia” De Graciela B. Cabal